Mientras la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) ajusta las tuercas a pequeños contribuyentes e inspecciona cada movimiento bancario formal, el tráfico millonario de oro ilegal transita sin frenos por el Perú. Este escenario expone el famoso sesgo del ‘gorila invisible’: una ceguera institucional que ignora el mayor foco de evasión fiscal y crimen organizado del país.
📌 Lo que debes saber sí o sí
- Pérdida fiscal astronómica que supera los S/ 6,000 millones anuales por evasión del Impuesto a la Renta e IGV vinculados al oro ilícito.
- Comercialización ilegal moviliza más de S/ 22,000 millones en mineral cargado de violencia extraído en Madre de Dios, Pataz y Puno.
- Asimetría en la fiscalización de la SUNAT bajo la gestión de Gerardo López Gonzales, centrada en el sector formal mientras las plantas clandestinas operan impunes.
- Mecanismos de alerta activados a través del portal sunat.gob.pe para denunciar evasión aduanera y desvío de insumos químicos.
Enfocan el microscopio fiscal mientras se escapa el botín dorado
El experimento psicológico del ‘gorila invisible’ —donde las personas concentradas en una tarea simple no logran ver a un enorme primate cruzando la escena— describe con precisión la actual política tributaria en el Perú. En las dependencias de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT), la atención de los auditores está fija sobre el bodeguero, el profesional independiente o la pequeña empresa formal. Sin embargo, por las carreteras de Puno, Arequipa, Nazca y el puerto del Callao, transitan toneladas de oro ilegal extraído con violencia e impacto ambiental sin que las alarmas del fisco emitan una sola alerta contundente.
La minería ilegal se ha consolidado como el principal motor de lavado de activos en el territorio nacional, superando ampliamente al narcotráfico. A pesar de que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la SUNAT disponen de guías de remisión electrónicas e inteligencia tributaria, las plantas de beneficio clandestinas procesan mineral a vista de todos. La prolongación indiscriminada del Registro Integral de Formalización Minera (REINFO) por parte del Congreso de la República sirve como un escudo de impunidad que blanquea el oro extraído en Pataz o Madre de Dios, convirtiéndolo en exportaciones ‘legales’ hacia mercados internacionales.

«El fisco peruano persigue con lupa al comerciante formal por un error administrativo, mientras convoyes con toneladas de oro ilegal cruzan las fronteras financiando al crimen organizado.»
— Mesa de Redacción y Análisis de El Quipu PE
Drenan miles de millones de soles del presupuesto nacional
Las cifras del impacto económico son alarmantes para el desarrollo del país. El flujo de oro ilegal en el Perú mueve anualmente más de S/ 22,000 millones, generando un hueco fiscal que supera los S/ 6,000 millones en tributos no recaudados entre el Impuesto General a las Ventas (IGV) y el Impuesto a la Renta. Este dinero evadido equivale a financiar el presupuesto anual de seguridad ciudadana o la construcción de infraestructura hospitalaria urgente en regiones azotadas por la extorsión y el sicariato.
Mientras las bandas criminales utilizan estas ganancias ilícitas para financiar armamento pesado, comprar voluntades y contaminar ríos con mercurio, la administración tributaria enfoca sus recursos en sancionar formalmente a microempresarios por errores menores en sus libros contables electrónicos. El contraste resulta insostenible: el ciudadano formal soporta el peso de la fiscalización, mientras redes complejas comercializan lingotes mediante empresas fachada que declaran facturaciones sospechosas sin ser intervenidas por la Intendencia Nacional de Insumos Químicos y Bienes Fiscalizados.
Exigen cruce de datos e inteligencia para frenar la impunidad
Frenar la expansión de este mercado ilícito exige que la SUNAT y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) dejen de lado la fiscalización reactiva y ejecuten trazabilidad en tiempo real. Es urgente auditar de forma presencial y sorpresiva las plantas de procesamiento en Nazca, Chala y Juliaca, donde se blanquea el mineral, exigiendo la sustentación de origen de cada gramo de oro antes de autorizar su salida del país. Los contribuyentes pueden reportar irregularidades y comercio ilícito a través de la plataforma oficial de la SUNAT (sunat.gob.pe), en la sección de denuncias tributarias y aduaneras.
Esta nota ha sido elaborada y contextualizada por la redacción de El Quipu PE a partir de coberturas y reportes de interés público publicados por
Diario Expreso,
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