El cronómetro corre y las empresas privadas no tienen margen de error. El segundo depósito semestral de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) pone en máxima alerta a millones de trabajadores en el Perú que cuentan las horas para recibir un dinero indispensable destinado a amortiguar deudas, pagar estudios o cubrir emergencias familiares.
Bajo la estricta supervisión de la Sunafil, los empleadores del régimen privado formal tienen la obligación inexcusable de realizar el abono en las cuentas bancarias elegidas por sus colaboradores. Incumplir la fecha límite acarrea multas demoledoras que superan las decenas de miles de soles según la escala de la empresa infractora.
💰 REGLAS DE ORO DE LA CTS: NO DEJES QUE TE ENGAÑEN
- Fecha máxima de abono: 15 de noviembre como plazo impostergable de ley.
- Derecho al fondo: Colaboradores que laboren una jornada mínima diaria de 4 horas.
- Sanciones: Multas acumulativas impuestas por inspectores laborales de Sunafil.
¿Gastar o ahorrar? La encrucijada de las familias peruanas
En una economía que aún siente los embates inflacionarios y las tasas de interés bancarias fluctuantes, expertos financieros recomiendan actuar con cabeza fría. Aunque la tentación de liquidar o gastar el fondo es mayúscula, la CTS fue concebida primordialmente como un seguro de desempleo que proteja al trabajador frente a un despido o cese imprevisto. La decisión entre la inmediatez y la seguridad marcará el rumbo de las finanzas familiares de cara a la Navidad.

